Working Out Loud: Compartiendo mis retos docentes 16-17

Posted on Updated on

No estaría siendo muy honesta si, después de haber publicado mi anterior post, no os contara cuáles son mis retos docentes de este curso. En realidad tengo unos cuantos, y después de saber que si aplico la técnica #WorkingOutLoud tengo la posibilidad de encontrar personas con las que compartir mis inquietudes y avanzar juntos, llega la hora de ponerlos sobre la pantalla. ¿Compartimos retos? #TTTEACHwol

Sin lugar a dudas ayudar a los estudiantes de Magisterio a adquirir competencias profesionales docentes es todo un reto, y hacerlo en el tiempo récord de cuatro años es una auténtica locura. Por ese motivo, siempre intento hacer saber a los estudiantes que acompaño que su formación va a ser siempre continua. El panorama educativo de hoy en día es diferente de lo que era hace 17 años, cuando comencé a impartir clase a nivel escolar (aunque los dichosos Pokemon todavía perviven). La realidad es siempre cambiante, y me hace mucha gracia cuando la gente dice que tenemos que preparar a nuestros niños y niñas para un futuro incierto. El futuro siempre ha sido incierto. Ayer mismo repasaba un libro de una de mis autoras favoritas, L. M. Rosenblatt, una profesora universitaria que desarrollo una teoría fantástica sobre el uso de la literatura en el aula, y en su prólogo (fechado en los años 30) decía que había que preparar a los estudiantes para una realidad que iba a ser muy diferente en los próximos años. Curioso, ¿verdad?

Indudablemente la entrada de las nuevas tecnologías en nuestras vidas ha marcado un antes y un después. Simplemente la posibilidad de comunicarnos con alguien que vive en la otra punta del mundo hace que sea mucho más sencillo poner en marcha proyectos con cabezas pensantes del ámbito internacional, y eso eso ya un punto de partida para que los avances sean mucho más rápidos y efectivos. Sin embargo, esta promesa de un futuro de progreso está basada en premisas inestables. Sería tan sencillo como si una tormenta solar nos dejara sin ningún satélite (posibilidad que según un compañero de trabajo no deberíamos descartar). Sin querer ir por el lado pesimista, nuestra Humanidad no puede basarse solamente en esa promesa tecnológica, sino que tiene que fundamentarse en esos valores que nos han hecho ser lo que somos y sostenernos a lo largo de los siglos, y si tenemos avances tecnológicos con los que apoyarlos, mejor que mejor.

Quizás me estoy poniendo un poco filosófica para introducir los retos docentes de este curso, pero realmente esta es una síntesis de lo que ha pasado por mi cabeza este verano mientras pensaba en qué podía aportar a mis estudiantes, y en qué me debería fijar este curso. Mi vida ha cambiado completamente gracias a las nuevas tecnologías, pero soy consciente de  los valores humanos que debemos seguir construyendo con o sin ellas. Así pues, os cuento mis retos de este curso:

  • Enseñar desconectado (teaching unplugged). Empezando por mí, creo que estamos viviendo en una era de ansiedad tecnológica, y que debemos ‘dosificar’ el tiempo que pasamos con los aparatos digitales para mirarnos a la cara y hablar. La falta de comunicación entre nuestros estudiantes más jóvenes es ya un problema. Se evidencias carencias en habilidades sociales, aislamiento y en algunos casos problemas psicológicos que derivan de estas situaciones. Esto es algo que debemos paliar desde ya. Las nuevas tecnologías son una herramienta fantástica para ponernos en contacto con otras personas, pero debemos dar el paso de hablar con ellas cara a cara también. Por eso, he intentando que algunas sesiones en mis clases sean puramente de debate e intercambio de ideas. Nunca voy a decir a un estudiante que NO PUEDE utilizar un dispositivo electrónico, pero de manera natural los dejan a un lado cuando estamos trabajando de esta manera, y creo sinceramente que les viene bien este tiempo ‘desconectados’.
  • Aprender a respetar las opiniones de los demás y construir sobre ellas (las tertulias dialógicas). Hace dos años que puse en marcha las tertulias dialógicas en una de mis asignaturas. Es una metodología desarrollada por Ramón Flecha que permite realizar la lectura de un libro o texto, e intercambiar ideas siguiendo un procedimiento muy sencillo, pero muy enriquecedor. Cada persona trae a clase una frase subrayada del libro para compartirla con los demás y, desde ahí, abrimos el debate y el intercambio respetando la opinión del otro. Los efectos de estas sesiones son increíbles. Las llevamos a cabo en grupos pequeños de no más de 10 personas, y de esta interacción respetuosa y libre surgen ideas, sentimientos y proyectos compartidos que ahora mismo son el objeto de mi investigación 🙂
workplace-1245776_1920
Las tertulias dialógicas permiten desarrollar tanto las competencias comunicativas como el pensamiento crítico
  • Aprender jugando (gamificación). Este es uno de los campos en los que más he aprendido en los últimos 5 años. Creo sinceramente que gamificar el aula (con o sin tecnología) puede hacernos compartir un ambiente de compañerismo, colaboración, competitividad sana y trabajo efectivo. Todavía me queda por ahondar en este campo, pero uno de los aspectos en los que me ayuda es a la hora de dar feedback a los estudiantes. Una de mis frustraciones más grandes en los últimos años ha sido encontrar herramientas efectivas para que los estudiantes recibieran información sobre su progreso y pudieran trabajar en las áreas más débiles. En gran medida este problema se ha solventado con el uso de rúbricas, pero aún así, estoy desarrollando otras estrategias. Por ejemplo, este año pretendo comenzar a trabajar en leaderboards que den información sobre si están cumpliendo objetivos mínimos en el trabajo con un blog, utilizando para ello diferentes insignias.
  • Aprovechando el potencial de la cuarta pared (aprendizaje trialógico). Mucho de lo que hacen mis estudiantes se queda en un cajón en mi despacho. Es una auténtica pena porque estoy segura de que las ideas que desarrollan, las actividades que proponen, los proyectos que realizan y otras muchas cosas serían auténticos tesoros para los profesionales en activo (entre ellos mis antiguos estudiantes). Uno de los propósitos que estoy tomando con más fuerza es el de compartir el trabajo de mis estudiantes (con su permiso claro) e intentar promover que otros profesionales, externos a mi institución, les den feedback. Yo ya he dejado de ser una transmisora de conocimiento, soy una facilitadora del aprendizaje, y en esa labor de arquitectura en educación, necesito de otros, igual que otros necesitan de mí. Ésta es la filosofía que quiero cultivar en mis estudiantes.
seedling-478316_1280
Si para educar a un niño/a, hace falta la tribu entera; ¿qué necesitamos para ‘formar’ a un maestro/a?  Comunidad de Aprendizaje 🙂

¿Qué te parecen mis retos? ¿Tienes retos similares que quieras compartir? ¿Te planteas retos distintos para los que necesitas ayuda? ¡Comparte! ¡Te leo!

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s